El Paris Saint-Germain sigue escribiendo páginas doradas en el fútbol europeo. El conjunto francés conquistó nuevamente la UEFA Champions League y se convirtió en bicampeón del torneo más importante de clubes tras derrotar al Arsenal en una final que se definió desde los doce pasos.
Lo que durante años fue un sueño para el PSG hoy es una realidad consolidada. El club parisino no solo volvió a levantar la «Orejona», sino que logró algo que pocos equipos han conseguido en la era moderna: defender exitosamente el título de campeón de Europa.
Sin embargo, la final estuvo lejos de ser sencilla. Arsenal golpeó primero y silenció momentáneamente a los aficionados parisinos con un gol apenas a los 6 minutos de juego. El conjunto inglés mostró exactamente las virtudes que lo llevaron hasta la final: orden táctico, disciplina defensiva y una enorme capacidad para competir cada balón.
Durante varios tramos del encuentro, el equipo de Mikel Arteta logró cerrar espacios y dificultar la circulación ofensiva del PSG. La solidez de jugadores como William Saliba, Gabriel Magalhães y Piero Hincapié volvió a aparecer en una noche donde los londinenses demostraron por qué fueron considerados una de las defensas más fuertes de toda la Champions.
Pero el PSG volvió a demostrar por qué era considerado favorito. Con paciencia y jerarquía, los parisinos encontraron el empate para colocar el marcador 1-1 y llevar la definición hasta el tiempo extra y posteriormente a los penales.
Allí apareció la personalidad del campeón. El conjunto de Luis Enrique mostró sangre fría desde los once metros y terminó imponiéndose por 4-3 en la tanda, desatando la celebración de los aficionados franceses y asegurando el bicampeonato europeo.
La temporada del PSG estuvo marcada por un equilibrio que durante años parecía esquivo. El ataque volvió a ser una de sus grandes fortalezas gracias al talento de Ousmane Dembélé, Khvicha Kvaratskhelia, Bradley Barcola y Désiré Doué.
Especial mención merece Kvaratskhelia, quien llegó a la final atravesando uno de los mejores momentos de su carrera y siendo determinante durante toda la campaña europea. Por su parte, Dembélé continúa consolidando una temporada histórica que podría colocarlo nuevamente en la conversación por el Balón de Oro.
Pero gran parte del éxito también se construyó desde la defensa. La dupla formada por Marquinhos y el ecuatoriano Willian Pacho se convirtió en uno de los pilares del equipo durante toda la campaña europea. Ambos fueron determinantes en eliminatorias de alta exigencia y también en una final donde el Arsenal exigió al máximo al campeón.
El camino hacia el título tampoco fue sencillo. Los parisinos tuvieron que superar rivales de primer nivel durante toda la competición, demostrando personalidad tanto en partidos abiertos como en encuentros donde la fortaleza defensiva terminó siendo la clave de la clasificación.
La consagración además refuerza el proyecto de Luis Enrique, quien logró transformar al PSG en un equipo más colectivo, menos dependiente de individualidades y mucho más competitivo en escenarios de máxima presión.
Para Ecuador, la conquista también tiene un significado especial. Willian Pacho sigue consolidándose como uno de los defensores más importantes del fútbol mundial y suma un nuevo capítulo histórico a su carrera.
PSG consiguió el bicampeonato europeo tras superar por 4-3 en penales a un Arsenal que volvió a demostrar que no necesitaba ser un equipo goleador para competir al máximo nivel. Después del 1-1 en los 120 minutos, la jerarquía parisina terminó inclinando una de las finales más disputadas de los últimos años.



