El fútbol europeo vive semanas de despedidas emotivas y varios jugadores históricos han decidido cerrar ciclos en clubes donde dejaron huella. Entre ellos destaca la salida de Antoine Griezmann del Atlético de Madrid, una noticia que sacudió al entorno rojiblanco. El delantero francés pondrá fin a su etapa tras convertirse en el máximo goleador histórico del club, con 212 goles y 94 asistencias en más de una década defendiendo la camiseta colchonera. A sus 35 años, Griezmann decidió aceptar una nueva aventura en la MLS con Orlando City, buscando un cierre distinto para su carrera tras no poder conquistar la Champions League con el Atlético. Su despedida estuvo cargada de emoción en el Metropolitano, donde recibió un homenaje de la afición y de Diego Simeone, entrenador con quien construyó una relación histórica.
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Otro adiós que conmovió en España fue el de Óscar Trejo en el Rayo Vallecano. El argentino dejó Vallecas tras diez temporadas repartidas en dos etapas y convertido en uno de los mayores ídolos modernos del club. Trejo disputó 333 partidos, marcó 45 goles y dio 26 asistencias, además de participar en tres ascensos y una histórica clasificación europea. El mediocampista explicó que sentía que había llegado el momento de cerrar su etapa como futbolista rayista, aunque dejó abierta la posibilidad de seguir ligado a la institución en el futuro.
El FC Barcelona también terminó una era con la salida de Robert Lewandowski. El delantero polaco confirmó que dejará el club tras cuatro temporadas, tiempo en el que anotó 119 goles y conquistó varios títulos de LaLiga. Aunque siguió siendo importante, las lesiones y la necesidad del Barcelona de rejuvenecer su ataque aceleraron la decisión. Lewandowski, de 37 años, analiza ofertas desde Arabia Saudita, Estados Unidos e Italia para continuar su carrera.
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Por último, Santi Cazorla vive momentos de incertidumbre con el Real Oviedo. El veterano mediocampista, que regresó al club de su vida en 2023, finaliza contrato esta temporada y su continuidad todavía no está definida. A sus 41 años, el descenso del Oviedo abrió la posibilidad de un retiro o incluso de una renovación por una temporada más. Cazorla disputó 27 partidos este curso y sigue siendo una de las grandes referencias emocionales del fútbol español.



