A sus 40 años, el arquero mexicano, Guillermo “Memo” Ochoa, llega a esta Copa del Mundo con la emoción de estar cerrando una etapa histórica en la que se convirtió en el primer futbolista en participar en seis Mundiales consecutivos.
El guardameta comenzó su camino mundialista en Alemania 2006, cuando fue convocado con apenas 20 años como tercer arquero de la Selección Mexicana, aunque en esa edición no llegó a sumar minutos.
Su recorrido en las Copas del Mundo comenzó a tomar más fuerza en Sudáfrica 2010, torneo en el que formó parte del Tri, pero también sin su presencia en la cancha.
En Brasil 2014 finalmente debutó de manera oficial como titular y comenzó a escribir uno de los capítulos más recordados de su carrera, al convertirse en figura del gran cotejo futbolístico.
Después llegó el Mundial de Rusia 2018, en la que defendió el arco mexicano en todos los partidos, consolidando su papel como referente del equipo. En Qatar 2022, volvió a ser titular y sumó una nueva participación mundialista a una carrera que ya lo ubica entre los futbolistas mexicanos más emblemáticos de la historia.
Sin embargo, Guillermo mira este Mundial 2026 con otra perspectiva: “Son mis últimas horas (como seleccionado). Despierto, agradezco, sonrío y disfruto», señaló en su entrevista a la FIFA.
Eso deja claro que su etapa en la selección está llegando a su final y que este torneo puede ser el escenario perfecto para ponerle punto final a una historia que empezó hace muchos años.



