El arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026 está dejando un patrón que ya genera debate: la alta cantidad de expulsiones en apenas los primeros días de competencia. Con solo la fase inicial en curso, el torneo ya muestra cifras que igualan —y en algunos casos amenazan con superar— los registros de las dos últimas Copas del Mundo.
El Mundial 2026 comenzó el 11 de junio de 2026 con un duelo de alto impacto disciplinario: México vs Sudáfrica, donde se registraron tres tarjetas rojas. En ese mismo día también se disputó Corea del Sur vs República Checa, sin expulsiones, pero el daño estadístico ya estaba hecho.
En ese encuentro inaugural fueron expulsados dos jugadores sudafricanos y uno mexicano, en un partido que marcó el tono de un inicio inusualmente intenso en lo disciplinario.
Comparación directa: Rusia 2018 y Qatar 2022
Para entender la magnitud del dato, hay que mirar el historial reciente:
- En Rusia 2018 se mostraron solo 4 tarjetas rojas en todo el torneo (64 partidos).
- En Catar 2022 el registro fue idéntico: 4 expulsiones en total durante toda la competición.
Es decir, el Mundial 2026 ya ha registrado tres rojas en un solo partido, quedando a una sola expulsión de igualar lo que antes tomaba todo el torneo completo.
De acuerdo con reportes estadísticos del inicio del torneo, en apenas las primeras jornadas el Mundial 2026 ya acumula varias expulsiones y se encuentra muy cerca de los registros completos de ediciones anteriores, lo que refuerza la percepción de un criterio arbitral más estricto o partidos de mayor intensidad física.
Además, el hecho de que el torneo haya ampliado su formato y número de partidos aumenta la probabilidad de que estas cifras se superen con facilidad en las próximas semanas.
Aunque todavía es temprano para conclusiones definitivas, el contraste es evidente: mientras Rusia 2018 y Qatar 2022 se caracterizaron por un control disciplinario alto y pocas expulsiones, el Mundial 2026 ha comenzado con un ritmo mucho más agresivo en términos de sanciones.
Con más partidos por disputarse, el debate ya está abierto: ¿estamos ante un Mundial más físico, más tenso… o simplemente uno con árbitros más estrictos en el arranque?
Lo cierto es que el Mundial 2026 ya logró algo llamativo: poner el foco en las tarjetas rojas antes incluso de que termine la fase inicial. Si la tendencia continúa, no solo superará a Rusia 2018 y Qatar 2022, sino que podría reescribir el registro disciplinario de la historia reciente de los Mundiales



