La NBA sigue utilizando las Ligas de Verano como un laboratorio para evaluar posibles cambios reglamentarios y tecnológicos antes de trasladarlos, eventualmente, a la temporada regular. Este jueves, la liga confirmó que durante las competiciones de Salt Lake City, California Classic y Las Vegas Summer League pondrá a prueba dos importantes novedades: una nueva regla para los tiros libres y un balón inteligente con sensores integrados. Ambos proyectos buscan agilizar el juego y mejorar el trabajo arbitral.
El cambio más llamativo será la implementación de la denominada «regla del tiro libre único». Bajo este formato, cualquier falta que normalmente otorgue uno, dos o tres lanzamientos libres se resolverá con un solo intento desde la línea. Ese único lanzamiento tendrá el valor total de la jugada original: si la infracción ameritaba dos tiros libres, el lanzamiento valdrá dos puntos; si correspondían tres, el acierto sumará tres unidades; y en una acción de «2+1» o «3+1», el tiro conservará el valor de un punto adicional.
La NBA aclaró que esta regla no se aplicará durante todo el encuentro. En los últimos dos minutos del último cuarto y en todos los periodos de prórroga, volverá a utilizarse el sistema tradicional de tiros libres para mantener las estrategias habituales en los cierres de partido.
Aunque para muchos aficionados esta propuesta puede parecer novedosa, el experimento no es completamente nuevo. La NBA G League utiliza este formato desde la temporada 2019-2020, donde los resultados fueron positivos en cuanto a la reducción del tiempo muerto y el ritmo de los partidos. De hecho, otras modificaciones que hoy son habituales en la NBA, como el Coach’s Challenge, la reposición del reloj de posesión a 14 segundos tras un rebote ofensivo y la sanción más severa para las faltas tácticas en transición, también fueron probadas previamente en la liga de desarrollo antes de llegar al campeonato principal.
La segunda innovación será la utilización de un balón inteligente equipado con un sensor interno capaz de detectar con precisión cada contacto durante el juego. La información recopilada permitirá desarrollar futuras herramientas de asistencia arbitral, especialmente en acciones como determinar qué jugador tocó el balón por última vez antes de salir de la cancha. La NBA aseguró que el dispositivo no modifica el peso, el equilibrio ni el comportamiento del balón durante los partidos.
Las pruebas comenzarán este mes con el California Classic, que se disputará entre el 5 y el 8 de julio en San Francisco; continuarán con la Salt Lake City Summer League, del 6 al 8 de julio, y concluirán con la tradicional NBA 2K26 Summer League de Las Vegas, programada del 10 al 20 de julio, donde participarán las 30 franquicias de la NBA junto con invitados especiales. Durante esos torneos, el Comité de Competición analizará el impacto de las nuevas medidas antes de decidir si alguna de ellas puede implementarse en el futuro dentro de la temporada oficial.
Con estas pruebas, la NBA reafirma su estrategia de utilizar las ligas de verano como un espacio para experimentar con reglas y tecnología que permitan ofrecer un baloncesto más dinámico, reducir interrupciones y brindar mayor precisión a las decisiones arbitrales, siempre antes de considerar su adopción definitiva en la competición más importante del mundo.
The connected basketball will be tested at the upcoming NBA summer leagues.
The basketball contains an embedded sensor that detects contact with the ball. The sensor does not materially affect the ball’s weight, feel or playability.
Data collected from the ball will support… pic.twitter.com/VqGMpIuC6j
— NBA Communications (@NBAPR) July 2, 2026
The one free throw rule will be tested at the upcoming NBA summer leagues.
With this rule, any foul that would typically result in one, two or three free throws under standard NBA rules will instead result in a single free throw attempt. That attempt will be worth the same… pic.twitter.com/tFiOpJLnQW
— NBA Communications (@NBAPR) July 2, 2026



