Después de casi cinco años de ausencia, Conor McGregor volverá a pisar el octágono para enfrentar nuevamente a Max Holloway en el combate estelar de UFC 329, evento que se celebrará este sábado 11 de julio en el T-Mobile Arena de Las Vegas, como parte de la tradicional International Fight Week de la UFC.
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El irlandés, de 38 años, disputará su primera pelea desde julio de 2021, cuando sufrió una fractura en la pierna izquierda durante su trilogía frente a Dustin Poirier en UFC 264. Desde entonces atravesó un largo proceso de recuperación y varios combates cancelados, hasta confirmar finalmente su esperado regreso al octágono.
Enfrente estará Max Holloway, de 34 años, uno de los peleadores más respetados de la organización. El hawaiano llega con mayor actividad y ritmo competitivo, aunque en marzo perdió el cinturón simbólico BMF tras caer por decisión unánime ante Charles Oliveira en UFC 326. A pesar de ese revés, continúa siendo considerado uno de los mejores golpeadores de la compañía gracias a su volumen de ataques y resistencia dentro de la jaula.
La pelea marcará el segundo enfrentamiento entre ambos. La primera vez que compartieron el octágono fue el 17 de agosto de 2013, en UFC Fight Night 26, cuando un joven McGregor derrotó por decisión unánime a Holloway. Aquel combate también dejó una lesión en la rodilla del irlandés, quien logró imponerse pese a combatir gran parte del duelo con el ligamento cruzado anterior dañado, mientras Holloway apenas iniciaba su camino hacia convertirse en campeón del peso pluma.
A diferencia de aquella ocasión, el combate de este sábado se disputará en la división de peso wélter (170 libras), un escenario poco habitual para ambos peleadores. McGregor ya fue campeón de peso pluma y ligero, además de haber competido anteriormente en las 170 libras, mientras que Holloway sube nuevamente de categoría en busca de una de las victorias más importantes de su carrera.
Durante la semana previa no faltaron las declaraciones cruzadas. Holloway aseguró que pretende hacer que McGregor se arrepienta de haber regresado a la UFC, mientras que el irlandés respondió con su habitual confianza, afirmando que prevé «el retiro» de su rival tras el combate y descartando cualquier posibilidad de una tercera pelea entre ambos.
Más allá del resultado, el evento representa uno de los regresos más mediáticos de la historia reciente de las artes marciales mixtas. McGregor intentará demostrar que aún pertenece a la élite después de un lustro alejado de la competencia, mientras Holloway buscará aprovechar su continuidad para cobrarse revancha de la derrota sufrida hace casi trece años y dar un golpe de autoridad en una de las carteleras más importantes del año.



