En un partido cargado de emociones y cambios de ritmo, el Venezia FC logró una victoria sufrida pero valiosa al imponerse 3-2 frente al Delfino Pescara 1936, en el Stadio Pier Luigi Penzo, por la jornada 26 de la Serie B.
El compromiso comenzó cuesta arriba para los locales. A los 18 minutos, Antonio Di Nardo aprovechó una rápida transición ofensiva para adelantar a Pescara, sorprendiendo a una defensa que no logró replegarse a tiempo. El tanto obligó a Venezia a asumir el protagonismo y adelantar líneas en busca de la reacción.
La respuesta llegó antes del descanso. Al minuto 40, Adorante apareció dentro del área para empatar con una definición precisa. Y cuando el primer tiempo expiraba (45+1’), el ecuatoriano Yeboah culminó la remontada tras recibir un pase filtrado y definir con categoría, desatando la euforia en el Penzo.
Con esta anotación, el tricolor no solo amplía su cuota goleadora, sino que ratifica su influencia en el funcionamiento colectivo. Suma 10 goles y 9 asistencias en la temporada, números que lo consolidan como uno de los futbolistas más determinantes del plantel y pieza fundamental en la lucha por el ascenso. Su aporte va más allá del gol: participa en la construcción ofensiva, genera espacios y aparece en momentos decisivos.
En la segunda mitad, el encuentro mantuvo su intensidad. Pescara encontró el empate a los 58 minutos, devolviendo la incertidumbre al marcador. Sin embargo, Venezia no perdió la compostura y volvió a golpear. A los 76’, Hainaut conectó un potente remate que sentenció el 3-2 definitivo, dejando sin opciones al guardameta visitante.
Con este triunfo, Venezia se mantiene en la zona alta de la tabla y reafirma su candidatura para pelear por el ascenso y el ansiado regreso a la Serie A. Pescara, en cambio, pese a mostrar carácter y competitividad, continúa comprometido en la parte baja de la clasificación y obligado a sumar para alejarse del peligro.



