El encontrón entre Naomi Osaka y Sorana Cîrstea se convirtió en uno de los episodios más comentados del Australian Open 2026. Todo ocurrió durante un pasaje del partido en el que una reacción del público, sumada a una decisión arbitral, generó incomodidad y tensión entre ambas jugadoras.
El momento que desató la polémica fue cuando parte de la tribuna aplaudió un error de saque, una situación poco habitual y considerada por muchos como una falta de respeto dentro del tenis. La reacción posterior, tanto en cancha como fuera de ella, escaló rápidamente y abrió un intenso debate sobre el comportamiento del público y el rol del juez de silla.
Tras el partido, Sorana Cîrstea expresó su malestar, señalando que este tipo de actitudes afectan el espíritu del juego y la concentración de las jugadoras. Naomi Osaka, por su parte, evitó profundizar en la polémica, aunque su postura fue interpretada de distintas maneras por la opinión pública.
La controversia trascendió el ámbito deportivo cuando Jelena Djokovic, esposa del ex número uno del mundo Novak Djokovic, se pronunció públicamente a través de redes sociales con un mensaje que generó aún más repercusión:
“Es una falta de respeto aplaudir el error de alguien en su primer saque. Me sorprende que el juez de silla y Osaka pensaran que era justo. ¿Hubo algún cambio en las reglas que no vi?”
Sus palabras fueron ampliamente compartidas y comentadas, sumándose a los pronunciamientos de exjugadores, periodistas deportivos y figuras del entretenimiento, quienes coincidieron en que el respeto y la deportividad deben mantenerse, independientemente del contexto o la rivalidad.
Mientras algunos defendieron la espontaneidad del público, otros cuestionaron la falta de intervención arbitral y pidieron mayor control en este tipo de situaciones. El episodio dejó en evidencia cómo un solo momento puede desencadenar un debate global en el tenis actual, donde cada gesto es amplificado por las redes sociales.
El cruce entre Osaka y Cîrstea se suma así a la lista de episodios que han marcado un Australian Open 2026 cargado de emociones, polémicas y reflexiones sobre el rumbo del deporte.



