El Australian Open ya tiene su primera baja oficial: Lois Boisson confirmó que no podrá disputar el torneo debido a problemas físicos que le impiden competir al máximo nivel.
La tenista francesa, que aspiraba a sumar experiencia y ritmo competitivo en Melbourne, decidió priorizar su recuperación con el objetivo de evitar una lesión mayor de cara al resto de la temporada. Su ausencia obliga a una modificación temprana en el cuadro y abre espacio para una jugadora proveniente de la clasificación o lucky loser.
El Australian Open, conocido por su exigencia física y condiciones extremas, suele presentar este tipo de situaciones desde las primeras jornadas, donde el estado físico es determinante.
Boisson apuntará ahora a regresar en los próximos torneos del calendario, con la mirada puesta en una temporada larga y exigente.


