Liga de Quito atraviesa un contratiempo a nivel internacional que podría tener un impacto directo en la organización deportiva y administrativa de cara a la temporada 2026, precisamente en un periodo de mercado en el que el club ha mostrado una intensa actividad en la incorporación de refuerzos. El inconveniente está relacionado con un reclamo presentado ante la FIFA que mantiene en alerta a la institución alba.
Desde La Paz, la dirigencia del Club Bolívar reclama el pago de 500.000 dólares correspondientes a una obligación pendiente por la transferencia del mediocampista boliviano Gabriel Villamil, futbolista de 24 años que actualmente milita en el conjunto universitario. La exigencia es concreta y no admite mayores dilaciones.
El mensaje desde Bolivia ha sido categórico: en caso de que Liga de Quito no cancele el monto adeudado en el corto plazo, el club podría ser objeto de una sanción administrativa que le impediría inscribir y habilitar nuevos jugadores para la temporada 2026.
Este escenario representa una seria amenaza en un año en el que el “Rey de Copas” apunta a sostener su protagonismo en la LigaPro y a competir con ambición en la Copa Libertadores, torneo en el que Villamil fue una de las figuras destacadas durante la campaña anterior.
Este nuevo episodio se suma a una serie de dificultades financieras que han acompañado al club en los últimos meses y que han generado preocupación en su entorno.


