Dos poles, dos victorias seguidas y el liderato del Mundial.
Si tres indicios hacen una prueba, como decía Agatha Christie, ya empieza a vislumbrarse al posible «campeón» de esta temporada de Fórmula 1, que tiene solo 19 años y, sobre todo, es italiano: Andrea Kimi Antonelli.
El piloto sorprendió a todos en su temporada de debut, pero ahora conduce como un veterano un Mercedes que de momento está por encima de todas sus rivales, y que solo él parece saber llevar al límite para ganar el GP de Japón después del de China.
En el histórico trazado de Suzuka, Antonelli falló la salida pero no se distrajo: aprovechó el suceso afortunado de la safety car, que entró antes de la mitad de la carrera, para tomar el mando y distanciarse de todos, precediendo por casi 14 segundos a Oscar Piastri con la McLaren y a un excelente Charles Leclerc al volante de la Ferrari, convirtiéndose así en el piloto más joven en liderar el campeonato desde Sebatian Vettel.
Ahora habrá un mes de pausa, dada la cancelación de los GP de Baréin y Arabia Saudí. Antonelli practicará salidas, acariciando un sueño -«Es demasiado pronto para pensar en el campeonato, pero vamos por el camino correcto», dijo.
Por otro lado, Russell intentará asimilar estos primeros golpes; en Maranello trabajarán para acercarse a los Mercedes y contener a los McLaren, porque un Leclerc así lo merece.



