La selección de Brasil vive una nueva etapa bajo el mando de Carlo Ancelotti, quien dejó un mensaje claro de cara al Mundial 2026: “Ningún futbolista tiene asegurado un lugar en el once titular, ni siquiera Neymar”. El entrenador italiano confirmó que el histórico atacante deberá competir por un puesto con figuras como Vinícius Júnior y Raphinha, en una decisión que busca fortalecer la competitividad interna del plantel a pocos días del debut mundialista.
La declaración llega en un contexto especial para Neymar, quien vuelve a una convocatoria mundialista tras superar una prolongada etapa marcada por lesiones. El delantero de 34 años regresa después de varios meses de recuperación física y con la necesidad de demostrar que puede recuperar el protagonismo que lo convirtió en el máximo referente ofensivo de Brasil durante la última década. Aunque integra la lista definitiva de 26 convocados, su estado físico sigue siendo evaluado por el cuerpo técnico.
Mientras tanto, Vinícius Júnior y Raphinha atraviesan uno de los mejores momentos de sus carreras. El extremo del Real Madrid cerró una destacada temporada en Europa con 24 goles y 14 asistencias, mientras que el atacante del Barcelona firmó 19 anotaciones y 11 asistencias, números que respaldan su condición de titulares en el esquema ofensivo de Ancelotti. Ambos fueron piezas decisivas en la reciente victoria 6-2 sobre Panamá, amistoso que dejó buenas sensaciones en la preparación brasileña.
Brasil afrontará la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá con la misión de conquistar su sexto título, un objetivo que se le escapa desde Corea-Japón 2002. Con Ancelotti al mando, la ‘Canarinha’ apuesta por un modelo basado en meritocracia y rendimiento inmediato, una filosofía que obliga a Neymar a ganarse cada minuto en cancha y que abre un nuevo capítulo en la lucha por el liderazgo del equipo más ganador en la historia de los Mundiales.



