Sebastián Beccacece siempre pareció estar destinado a dejar huella en el fútbol. Desde sus primeros pasos mostró una convicción clara sobre cómo entender el juego y la profesión, construyendo una carrera marcada por decisiones firmes y una identidad bien definida.
En la antesala de la Copa del Mundo, el desafío llegó en el momento justo de su trayectoria. Su mensaje fue rápidamente asimilado por los jugadores ecuatorianos y los resultados lo respaldaron: desde septiembre de 2024 hasta la actualidad, el equipo apenas sufrió una derrota, en el debut ante Brasil por 1-0 como visitante.
Ecuador superó con solidez las Eliminatorias y se ganó el derecho a competir en junio frente a selecciones de alto nivel. Iniciará su camino en una fase de grupos exigente, donde se medirá ante Costa de Marfil, Curazao y Alemania. Más allá de los resultados, Beccacece mantiene una premisa clara: elegir siempre el camino correcto, sin dejarse llevar por presiones ni tentaciones externas.



