Brad Branson falleció a los 67 años. El pívot estadounidense, nacido en Harvey, Illinois, en 1958 y con una estatura de 2,08 metros, fue una de las figuras más reconocidas del baloncesto español durante la década de los 80 y los primeros años de los 90, dejando una huella importante en la Liga.
Su paso por el Real Madrid se dio entre 1986 y 1988, etapa en la que permaneció dos temporadas y logró conquistar la Copa Korac. Tras su salida del club blanco, continuó su carrera en el Pamesa Valencia, equipo en el que se consolidó como uno de los referentes interiores del campeonato.
Entre sus actuaciones más recordadas destaca un duelo frente a Estudiantes con la camiseta del Madrid, en el que alcanzó una valoración de 44 puntos. Además, ya como jugador del conjunto valenciano, firmó una exhibición ante el Fórum Valladolid al sumar 37 puntos y capturar 18 rebotes, registros que quedaron marcados en la memoria de los aficionados.



